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miércoles, 14 de marzo de 2012

Evaluación de personas: Evaluación psicológica clínica


La evaluación psicológica es, sin duda, una de las disciplinas de la psicología científica presente en cualquier actividad del psicólogo, sea éste básico o aplicado y es bastante más amplio que la mera aplicación de test, es una parte indispensable de cualquier aproximación a la evaluación psicológica, incluso de aquéllas que no utilizan tests psicométricos.

La Asociación Europea de Evaluación Psicológica (EAPA2) decidió patrocinar el desarrollo de unas Guías del Proceso de Evaluación (GAP3),para lograr, al menos al nivel de recomendaciones que ayuden al evaluador a afrontar la complejidad y las exigencias del proceso de evaluación en varios contextos aplicado creando una Comisión con este único propósito.

En estos últimos años, la evaluación ha estado extraordinariamente unida a la valoración de intervenciones y, más aún, a la contrastación de los efectos (eficacia o efectividad) de los tratamientos psicológicos a través del cambio comportamental. Esto es lógico puesto que un modelo de evaluación psicológica debe conllevar no sólo la descripción, diagnóstico o predicción del caso sino que debe también incluir la valoración de esas predicciones y, también la valoración de los resultados obtenidos. De hecho, cada vez han aparecido un mayor número de textos en evaluación en los que se hace referencia a la importancia de la evaluación a la hora de la planificación y valoración de intervenciones

La evaluación está compuesta por tres ejes simultáneos de actividad:
1)      Análisis descriptivo
2)      Análisis funcional y formulación clínica y
3)      Diagnóstico

El análisis descriptivo incluye la exploración inicial, identificación de problemas, secuencias de cada problema, desarrollo de cada problema y esquema narrativo del caso, variables de la persona y del contexto. El análisis funcional y formulación clínica incluye las primeras hipótesis, las hipótesis de trabajo. En el eje del diagnóstico encontramos la impresión diagnóstica, el diagnóstico (DSM-IV-TR; ICD-10), criterios para cada trastorno, datos epidemiológicos y modelos teóricos y psicopatológicos de trastornos.

El tratamiento se divide en:
1)      Diseño del tratamiento
2)      Evaluación continuada del cambio durante el tratamiento
3)      Evaluación de la efectividad de la intervención.

En un proceso de evaluación hay 4 fases fundamentales: Análisis del caso (evaluación descriptiva), organización e información de los resultados, planificación de la intervención y valoración y seguimiento que se desglosan de la siguiente forma:

1.       Análisis del caso
·         Análisis de las demandas, quejas y metas.
·          Formulación de hipótesis de evaluación contrastables.
·          Recogida de información: recopilación de la información pertinente.
·          Procesamiento de la información: relación de los datos con las hipótesis  planteadas
2.       Organización e información de los resultados
·         Integración de los resultados: respuesta a las cuestiones planteadas
·         Informe
·         Discusión y toma de decisiones
3.       Planificación de la intervención: Elección de hipótesis especificas para la intervención:
·         Elección y operativización de la intervención y de las variables para evaluar los resultados.
·          Revisión y elección de los procedimientos de intervención que mejor se ajusten al caso.
·          Elección y evaluación de las variables apropiadas para la supervisión de la intervención.
4.       Valoración y seguimiento
·         Recogida de datos sobre los efectos de la intervención.
                                                               i.       Inspección de los datos ya existentes.
                                                             ii.      Recogida de datos posteriores a la intervención
·         Análisis de los resultados de la intervención
                                                            iii.      Extracción de conclusiones acerca de los efectos de la intervención.
                                                           iv.      Informe de los resultados
·         Seguimiento

Fernández-Ballesteros  distingue entre el proceso de evaluación correlacional (cuatro fases) y el proceso de evaluación experimental (nueve fases).
·         Proceso de evaluación correlacional incluiría:
1)      Recogida de información
2)      Formulación de hipótesis y deducción de enunciados verificables
3)      Contrastación inicial
4)      Resultados: descripción, clasificación, predicción y toma de decisiones
·         Proceso de evaluación experimental estaría compuesto de:
1)      Primera recogida de información: especificación de la demanda y del problema
2)      Primera formulación de hipótesis y deducción de enunciados verificables
3)      Contrastación inicial de hipótesis
4)      Resultados
5)      Formulación de hipótesis funcionales
6)      Recogida de datos pertinentes a las hipótesis
7)      Valoración de resultados
8)      Resultados
9)      Seguimiento

Información obtenida de
http://www.papelesdelpsicologo.es/vernumero.asp?id=780
http://www.uhu.es/susana_paino/EP/tema%203.pdf


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